Cuántas veces no nos ha sucedido una historia así: Nos habla un potencial cliente que está interesado en trabajar con nosotros y nos dice "Oye, necesitamos diseñar un logotipo (empaque, menú, etc.) para un nuevo proyecto muy importante y le estamos pidiendo a varios diseñadores que nos den propuestas, algo sencillo; el que seleccionemos se gana todo el proyecto y le pagamos"…
Palabras más o palabras menos, todos en algún momento de nuestra carrera hemos oído este tipo de invitaciones a concursos, licitaciones o selecciones.
Básicamente lo que este cliente está pidiendo es que varios diseñadores le hagan parte o todo un trabajo de diseño para que él sin ningún costo ni compromiso, tenga el beneficio de escoger entre muchos. A cambio de ello, solamente estará pagándole a uno, mientras que los otros diseñadores trabajaron gratis.
La pregunta obligada es si esto es correcto, ético y si uno como diseñador lo debe aceptar.
Autor: Editorial Quórum